Mi proceso de ciudadania italiana

Foto tomada en Pisa, Italia. Agosto de 2024

Sono italiana!

8/9/24 – Español |

*Atención: en este artículo detallé hasta lo más mínimo sobre todo el proceso que implicó la ciudadanía (desde buscar los papeles hasta obtener el pasaporte). Si solo estás buscando algún dato en específico, te recomiendo que uses la opción de Ctrl + F para buscar palabras clave, pero si interesa conocer en detalle cómo es el proceso te recomiendo que te prepares unos mates o un cafecito y que leas todo el texto porque lo escribí con mucha pasión. ¡Gracias!

Hay algo que me llama a escribir y registrar todo lo vivido en este formato. Hace unos meses leí una entrada de blog sobre la ciudadanía italiana escrita por Romi Goletti, una total extraña para mí que se topó en mi vida gracias a una búsqueda random en Google. Algo en el relato de Romi me hizo vibrar de emoción; no sabía bien qué era: podía ser nuestros orígenes rosarinos o esa sensibilidad que expresa en cada palabra. Lo cierto es que al leer esa entrada de blog que escribió en su página, me llenó de inspiración y dije “yo también quiero poner en palabras este proceso y ayudar a otros a que puedan encarar esta experiencia”. Y acá estoy.

Creo firmemente en que cuando la experiencia se comparte hay algo auténtico mío que se atreve a mostrarse y que interpela a un otro, aunque sea en lo más mínimo. Y en ese compartir, se va construyendo una experiencia más, como un gran telar donde cada relato y cada experiencia forma parte de un colectivo mayor, y el poder conectar con esos relatos nos acerca cada vez más, a pesar de las distancias. Hoy te quiero compartir con mi español bien rioplatense todo este viaje a través de mis raíces y espero que mi historia te acerque más a la tuya. Acá vamos:

Diciembre de 2022

Estaba viajando en tranvía por Budapest con mi amiga húngara. Era de tarde, pero ya estaba muy oscuro, y mientras estábamos viajando hacia el centro comenzamos a hablar de residencias y ciudadanías. Mientras ella me contaba de sus planes de hacer los trámites para la nacionalidad checa (ya que hace varios años que vive allí), a mí me empezó a picar un bichito. Ya era ciudadana europea desde bien chiquita. Mi mamá se había encargado de hacernos la ciudadanía griega a mí y a mi hermano con la crisis del 2001 de Argentina. Mi estadía en Europa en 2022 (había dejado Argentina en julio de ese año) fue posible gracias a que contaba con pasaporte griego; sin embargo, algo en la conversación de mi amiga me movilizó. Sabía que tenía ancestros italianos y conocía mucha gente que se había hecho la ciudadanía italiana, entonces me pregunté si existía la posibilidad de hacerme la ciudadanía italiana ya siendo europea. También reconozco que tenía ganas de saber qué se siente, ¿entienden? Quería saber qué se sentía juntar papeles y meterme en el tema de trámites, de conocer apellidos, historias, conexiones (luna en casa 3, para lxs fans de astrología). Fue tan fácil obtener la ciudadanía griega que nunca conecté con el proceso; todo lo hizo mi mamá, quien era hija directa de una griega. Mi abuela griega era la única abuela con la que tuve contacto y fue la líder ancestral de nuestro árbol por así decirlo; es decir, nosotros veníamos de griegos y nada más. Siempre se hablaba de la vida de mi abuela y de Grecia. Visitamos su isla, probamos su comida, íbamos a restaurantes griegos en Rosario y orgullosamente traíamos a Grecia a cada conversación sobre nuestros orígenes, pero de Italia nada, niente, nothing. Entonces, cuando mi amiga me hablaba de la posibilidad de ser checa además de ser ciudadana europea por haber nacido en Hungría, a mí se me abrió un mundo de preguntas: ¿puedo tener tres ciudadanías? ¿puedo aplicar para presentar la ciudadanía italiana? ¿Tendré esos papeles? Solo sé que mi abuelo nació en una ciudad llamada Angera, ¿es suficiente eso?

“No creo poder reclamar ese derecho, no conozco nada de mis abuelos italianos ni tengo ningún papel”, me repetía todo el tiempo. Mi mamá me decía que no tenía ningún papel bajo su poder y qué no sabía en qué fecha mi bisabuelo había entrado a Argentina. Obviamente no sabíamos nada de cómo investigar para obtener los papeles. Pasó el tiempo y me olvidé del tema; realmente era algo que no estaba en mis prioridades.

Abril de 2023

Mi abuela Angélica, la griega, la protagonista de todos los relatos familiares fallece a fines de febrero de 2023. Su muerte me encontró en el extranjero, en Suecia específicamente. Marzo de ese año fue raro en varios sentidos. Tuve un problema de salud que me impidió caminar, comencé una relación a distancia y atravesaba el duelo de mi abuela, pero también algo se destrabó: comenzaron a moverse papeles. Papeles de mi abuela sobre su nacimiento, papeles de su esposo (el hijo del italiano que había migrado a Argentina), fotos, etc. Cuantas más cosas aparecían, mayores eran mis ganas por saber más sobre mis ancestros. Al mismo tiempo, estaba estudiando astrogenealogía, entonces cualquier tema que aprendía lo vinculaba con mi árbol genealógico y eso me inspiraba más.

Hoy en día me pregunto si la muerte de mi abuela no habrá desbloqueado un nivel nuevo de posibilidades inexploradas; como si el hecho de que ella no estuviese más permitió al lado italiano aparecer. No es que mi abuela haya prohibido hablar de esa parte de la familia, pero en realidad, como ella era la única abuela viva, siempre nos interesamos por su propia historia y no por la de su esposo o suegro. Mi mamá tampoco hablaba mucho del pasado, no le gusta. Evidentemente había algo energético que impedía que conectemos con ese lado de la familia y el hecho de que yo estaba estudiando varios abordajes sistémicos (como astrogenealogía, constelaciones y dimensionales) me ayudaba a indagar más en esas partes ocultas de mi árbol familiar. Fue así como oficialmente inició mi interés por el lado italiano.

En mayo de ese año, mi interés incrementó cuando una amiga cercana me dijo que podía indagar sobre mi familia a través de familysearch.org. Se abrió un mundo mágico, qué quieren que les diga. Encontré fotos, partidas de defunción, de nacimiento, registros de bautismo de ancestros italianos, franceses y hasta alemanes. Alemanes, ¿entienden eso? Qué locura enterarse a través de una página gratuita organizada por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (esas iglesias con arquitectura similar que se ven en cada ciudad y pueblo, al menos en Argentina) de que tengo raíces de todos esos países. Ahí dije “okay, quiero reconstruir mi lado italiano, vamos por más”.

Fue así como, gracias al asesoramiento de mi amiga, decidí comenzar oficialmente la búsqueda de papeles. Ella me explicó exactamente qué documentos tenía que pedir. A continuación, los detallo por orden de relevancia:

  • Certificado de no naturalización del ancestro nacido en Italia.
  • Partida de nacimiento del ancestro nacido en Italia (lo más difícil de conseguir porque dependés de un municipio italiano para que te la manden).
  • Partidas de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea de descendencia argentina.

Pedido de partidas y chequeo de errores

Mayo de 2024

El 29 de mayo decidí buscar el mail de la comuna de la ciudad donde había nacido mi bisabuelo y mandar un mail pidiendo el acta de nacimiento de él. Como conté anteriormente, lo único que sabía sobre él es que había nacido en Angera, Italia. Entonces, el primer paso que tomé fue mandar un mail a la comuna. Honestamente pensé que no me iban a contestar, pero sí, contestaron y super rápido. El 31 de mayo me mandan adjunto un papel digitalizado con el logo de la comuna y firmado por el oficial del registro civil donde decía que mi abuelo había nacido en esa ciudad el 29 de septiembre de 1892; prácticamente cien años antes que yo, qué casualidad (o no). Creía que este papel representaba la partida de nacimiento de mi bisabuelo, pero dos meses después descubrí que no me servía para nada, ya les contaré por qué.

Aclaro un dato importante: en esta época también averigüé a través de Google si era posible tener ciudadanía griega, italiana y argentina, y según lo que leí en varias fuentes, no había ningún conflicto con eso, así que le di para adelante.

Junio de 2023

A principios de este mes, contacté a dos primas super lejanas que había encontrado en familysearch.com para que me cuenten sobre sus procesos y para que me compartan datos o fuentes por dónde buscar información de mis ancestros. Una de ellas me dijo que su proceso por obtener la ciudadanía italiana había sido largo, ya que tuvo que rectificar casi todas las actas, pero que después de la obtención de la ciudadanía, su vida había cambiado: hoy en día vive en Torino, Italia junto a su familia. Mi otra prima super lejana había ido al pueblo de mis bisabuelos, Angera, para obtener el acta de su tatarabuela y así comenzar el proceso a través del consulado italiano en Japón, ya que ella vive allí. Por lo que me contó, su proceso había sido bastante más fácil y hasta me alentó a hacerlo en la embajada de Italia en Suecia (país donde estaba viviendo en ese momento); sin embargo, yo no tenía domicilio declarado en Suecia, era una nómade digital en ese momento y no tenía planes de quedarme varios años allí. Decidí entonces comenzar el proceso de búsqueda de documentos por la vía tradicional y realizar el trámite en Italia para sumarle a la experiencia el toque de vivir en primera persona el estilo de vida italiano. A su vez, la amiga que me había recomendado comenzar por familysearch.com me alentó e insistió para que haga la ciudadanía en Italia. Ella la había podido hacer en tres meses solamente y me dijo que era muy sencillo, entonces con ese apoyo me decidí a encarar el proceso de búsqueda oficial.

El ancestro italiano que había llegado a Argentina era mi bisabuelo Antonio, quien llegó a Argentina a la edad de dos años aproximadamente, junto a sus hermanos y su madre, mi tatarabuela Luigia quien dejó Italia aproximadamente en 1984 debido a que había perdido a su marido en la guerra. Si bien mi tatarabuela era la que había decidido viajar a Argentina, decidí hacer el trámite a partir de mi bisabuelo Antonio, su hijo, porque el vínculo era más cercano y con ancestros hombres el proceso es más fácil (tengo entendido que el proceso con una ancestra mujer es a través de juicio).

En este sentido, le pedí a mi mamá, quien había trabajado en el registro civil por más de treinta años, que me ayude a pedir a través del portal de la provincia de Santa Fe (soy de Funes y todos mis ancestros eran de Roldán, Santa Fe) las partidas de matrimonio y defunción de mi bisabuelo italiano, junto con las de nacimiento, matrimonio y defunción de mi abuelo, la partida de nacimiento y matrimonio de ella, y mi propia partida de nacimiento. ¿Por qué hice esto en ese momento? Mi amiga me explicó que era muy importante ganar tiempo y verificar si las partidas contenían errores, tales como errores de fechas, nombres, ciudades, etc. Como mi mamá se dedicó gran parte de su vida a hacer dichas partidas, le encargué la tarea de buscarlas, y a mí me tocó la tarea de revisar los errores.

Las partidas más recientes llegaron rápido (tardaron diecinueve días), mientras que las partidas de matrimonio de mi bisabuelo, y la de nacimiento y matrimonio de mi abuelo fueron las que más tardaron porque no estaban digitalizadas. La partida de nacimiento de mi abuelo Mario (el papá de mi mamá) llegó exactamente un mes después, la partida de matrimonio de Mario llegó dos meses después y la partida de matrimonio de mi bisabuelo tardó cuarenta días (mi mamá me había explicado que pueden tardar hasta sesenta días). Este es el motivo por lo que se recomienda solicitar las partidas con anticipación; no solo porque podés chequear si hay errores, sino porque las actas no digitalizadas tardan bastante tiempo en llegar.

A primera vista, las actas de mi bisabuelo y abuelo tenían errores. Había pequeñas incoherencias en cuanto a las edades en el acta de matrimonio de mi bisabuelo y de nacimiento de mi abuelo, y grandes errores en cuanto a datos correspondientes a sus esposas en varios documentos. En ese momento pensé que tenía que rectificar, es decir, corregir por vía legal esos errores. No le di mucha importancia en ese momento porque recién comenzaba con el trámite y sabía que si le preguntaba a algún profesional o a alguien que ya había hecho el trámite me iba a decir qué tenía que hacer específicamente.

Al mismo tiempo, el 15 de junio de ese año, pido el documento más importante para saber si yo era elegible para hacer el trámite: el certificado de no naturalización. A través de videollamada con mi mamá lo fuimos haciendo juntas, ya que es más fácil que la persona que porta el apellido del avo es la que solicite este trámite. Mi apellido es Centurión por parte de mi papá obviamente, pero la línea italiana venía por mi mamá, entonces era más fácil si hacíamos el trámite bajo su nombre. Vi un video súper fácil y claro que me ayudó a hacer este trámite sin problemas. Podés encontrarlo acá. Este chico tiene un montón de videos útiles; la verdad es que me ayudó un montón en el proceso.

En la página decía que el certificado podía llegar a tardar tres meses en llegar. En mi caso tardó un poco más de dos meses: llegó al correo de mi mamá el 22 de agosto de ese año. Es importante que ese papel diga que el avo no se naturalizó argentino; en mi caso, no se había naturalizado, entonces le di para adelante con el proceso de búsqueda. Hay una excepción con respecto a esto, así que dejo este link para leer un poco más al respecto.

(Por si se están preguntando qué corno es “avo” es una palabra en italiano que significa antepasado; lo tuve que googlear para saber porque lo veía por todos lados y no tenía idea a qué se refería).

Por último, me gustaría agregar que todas estas actas tendría que volver a pedirlas cerca de la fecha del viaje a Italia, ya que las actas tienen un período de validez de seis meses. Sé que hay comunas en Italia que aceptan partidas vencidas o incluso partidas de más de un año de antigüedad, pero yo siempre voy con la ley y quería hacer las cosas de forma prolija.

Julio de 2023

Como decidí hacer el trámite de ciudadanía en Italia, obviamente me dije a mí misma “Aye, tenés que aprender italiano, no te va a quedar otra”. Lo del italiano fue super raro porque no era un idioma que me llamara la atención, pero cuando empecé a conectar con todos estos datos de mi familia, algo se despertó en mí. Por lo general, cuando algo surge en mí, me da vueltas en la cabeza por un largo tiempo hasta que decido hacerlo y con las clases de italiano no fue la excepción: cuando me decidí a buscar profe de italiano, apareció la data por Instagram. Esas cosas yo las considero muy destinales, no les voy a mentir. En Instagram sigo a una médium de Argentina que vive en Torino actualmente y se ve que un día subió una historia recomendando a su profe de italiano. Me meto en el perfil de esta profe, cuyo nombre es Isa, y descubro que vive en Europa. “Perfecto, estamos en la misma zona horaria”, pensé.

Le escribo a esta profe y me dice que podemos arrancar las clases a fines de julio. Yo estaba emocionada, ¡súper rápido se había dado ese contacto! Cuando comienzo a tener las clases con ella, descubro que sabe todo acerca del proceso de ciudadanía, no solo porque ayuda a gente que está en esta movida (no como gestora, sino como una persona que ama ayudar a reconectar con el lado italiano), sino porque había trabajado para el consulado italiano de La Plata por varios años. “Esta es mi chica”, pensé. Realmente Isa me ha ayudado enormemente en el proceso. Ha escuchado mis dudas, ha resuelto mis preguntas, me ha ayudado con las traducciones, me ha pasado contactos. Isa fue todo y más en este viaje de reconexión, y la verdad es que es un placer conectar con personas tan apasionadas por lo que hacen. Si les interesa aprender el idioma, tramitar traducciones y además tener el plus de conectar con la cultura italiana a través de su experiencia, les dejo el Instagram de mi profe aquí.

Isa me ayudó mucho a evacuar todas las dudas que tenía sobre las actas argentinas que iba pidiendo, sobre todo en cuanto a los errores que dichas actas presentaban. Ella me explicó que los errores en información referida a las esposas de mis ancestros no eran de importancia, ya que las comunas solamente se fijan en la línea italiana de descendencia, es decir, mi bisabuelo nacido en Italia, su hijo nacido en Argentina (mi abuelo), su nieta nacida en Argentina (mi mamá) y yo. A su vez, me explicó que el error de edad en el acta de matrimonio de mi bisabuelo (le pusieron que se había casado con 26 años cuando, en realidad, tenía 25 y le faltaban dos meses para cumplir los 26) y en el acta de nacimiento de mi abuelo (donde figura que mi bisabuelo tenía 27 cuando en realidad le faltaban cuatro meses para cumplirlos) no eran relevantes y que no iba a pasar nada si presentaba las actas sin rectificar. Tuve mis dudas, pero elegí creerle a Isa por toda su experiencia con la ciudadanía italiana y la verdad es que no me equivoqué. La comuna donde presenté la carpeta no me dijo nada al respecto porque era un error mínimo. Sé que hay comunas que sí te hacen problemas, pero donde yo la hice estuvo todo bien.

Por otra parte, mi profe fue tan gentil de explicarme que el documento que había obtenido a través de la comuna de Angera no me servía y que necesitaba un extracto del acta de nacimiento en formato plurilingüe para que sea válido. Mi amiga que había hecho la ciudadanía italiana el año anterior me confirmó lo mismo. “Maldita sea, tengo que comunicarme con el comune otra vez”, pensé. Les mandé un mail en julio pidiéndoles la partida. Nada. Cero respuestas. Muy normal que suceda, me habían dicho. Mi profe me dijo que en realidad tenía que mandarles una carta certificada pidiéndoles esta información. En ese momento, como les comenté, estaba en Suecia, así que mi amiga argentina que vivía en la misma ciudad que yo me ayudó a mandarla a Italia a través del servicio postal de Suecia. Sé que se puede hacer lo mismo desde Argentina porque una conocida lo hizo y le llegó. Además de mandar la carta certificada, les mandé un mailcito para que sepan que les había enviado dicha carta (re intensa). El 24 de agosto de 2023 envío a la comuna de Angera el siguiente texto:

Gentile XXX,

Volevo informarvi che ho inviato una lettera certificata al comune affinché mi possano inviare tramite posta il estratto di atto di nascita in formato plurilingue.

La ringrazio molto per il suo aiuto.

Codiali saluti,

Ayelén

Le pedí a una amiga nativa de Italia que me escriba este texto (pero con Google translate también se puede hacer).

Obviamente no me contestaron y ya estaba comenzando a planear de ir en persona a Angera para que me den ese papel en mano. Isa me había advertido que las comunas tardan en mandar la partida plurilingüe.

Septiembre de 2023

Cuando había perdido esperanzas de que llegue esa partida plurilingüe (que te tiene que llegar por correo postal; yo había puesto para que me la manden a Suecia), me llega el tan esperado correo el 15 de septiembre con el siguiente documento:

Estaba más que feliz porque sentía que estaba un paso más cerca de mi objetivo😊.

Durante los siguientes meses del año no hice más nada porque mi objetivo era pedir otra vez las actas argentinas más cerca de la fecha del viaje a Italia (en 2024).

Pedido oficial de partidas, apostillado y traducciones

Enero de 2024

Volví a Argentina por un tema de salud y todo ese verano me encontró preparando la carpeta de la ciudadanía. Mi profe de italiano me explicó que no necesitaba volver a pedir el certificado de no naturalización (de hecho, la misma página dice que no hace falta volver a pedirlo), ni tampoco el certificado de nacimiento de mi avo (mejor; no quería volver a lidiar con mails sin contestar). Entonces lo que me dispuse a hacer fue volver a pedir todas las actas en el portal de la provincia de Santa Fe. Como ya había pedido las actas en 2023 me tardaron literalmente un día en llegar. Esto lo hice el 5 de enero.

Otra cosa que me debatí por hacer en esa época fue de si estaba dispuesta a hacer el trámite sola en Italia o si hacerlo con gestor. Qué temita. Isa me pasó el contacto de una gestora con la que colabora, y esta mujer me contestó mis preguntas el mismo día que la contacté, y hasta estuvo dispuesta a ayudarme si tenía más preguntas. Me pasó su tarifa fija, el precio del alquiler, información general sobre el trámite (ella por ejemplo no te ayudaba a armar la carpeta, solo la revisaba) y me dijo cuánto tiempo me iba a llevar hacer todo el trámite con ella. Al tener consulado de Rosario, me explicó que me iba a tardar cuatro meses como mínimo.

La idea era ir a Italia con mi pareja que es alemán. Ambos trabajamos de forma remota, entonces iba a ser la experiencia de trabajar desde Italia haciendo este trámite. Él fue quien me insistió para que no pague ni un peso a un gestor y lo haga sola. Un amigo que ya había hecho el trámite me dijo que a mí me daba totalmente la cabeza para hacerlo sola y mi profe me dijo que siempre alentaba a sus estudiantes a vivir la experiencia de hacer esto solos porque es muy enriquecedora. Bueno chicos, ya entendí, lo voy a hacer sola. Honestamente no tenía ganas de hacerlo sola porque eso implicaba que tenía que informarme y leer sobre cada paso por hacer, enfrentarme a cada proceso en italiano (idioma que estaba aprendiendo recién) y porque además de trabajar, estaba armando mi propio negocio y estudiando mil cosas entonces no tenía la energía para hacerlo sola. Excusas y más excusas. Todo eso fue lo que me dijo mi mente para que no lo haga. Incluso en febrero llegué a pensar de no hacerlo directamente. “Ya soy ciudadana europea, para qué miércole hago esto”. Pero mi novio me alentó para que lo haga, y lo hice. El “para qué” fue justamente lo que me terminó de convencer: para integrar el lado italiano a la familia y honrar esas raíces.

Luego de haber pedido todas las actas, las volví a revisar por las dudas. Todos los datos coincidían y estaba todo bien. Así que procedí a comenzar con el trámite de apostillado. Obviamente Isa me iba guiando en todos los pasos. Realmente vi muy pocos videos de YouTube porque, en realidad, recurría a ella para preguntarle cuál era el siguiente paso en el proceso. La verdad es que le debo un montón a Isa, me súper ayudó.

Una de las cosas que me había contestado la gestora que contacté era que todo el trámite se podía hacer de forma digital. Buenísimo dije porque no tenía que ir al Colegio de escribanos de Rosario en pleno enero para pedir las apostillas (y aparte es más caro de esa forma). Me vi este hermoso videito de YouTube donde una chica explica de manera clara cómo se pedían las apostillas para cada acta. El 15 de enero hago el proceso de apostilla para todas las actas. A partir del 22 de enero en adelante, comienzo a recibir mis actas apostilladas. La última en llegar fue el 11 de febrero. Me sorprendió la rapidez porque en varios lados decía que llegaban a tardar entre 30 y 45 días. También tuve suerte con los errores en las apostillas: me habían dicho que pueden llegar con errores, pero a mí me llegaron todas bien. A fines de febrero reviso todas las apostillas para ver si estaban bien y me pongo a ordenar los documentos en carpetas.

Marzo de 2024

El siguiente paso después de las apostillas era hacer las traducciones de todos los documentos al italiano y, luego de eso, la certificación de las traducciones. Varias personas me explicaron que existían tres formas de certificar: a través del visto consular, a través del proceso de doble apostilla o a través de la asseverazione en Italia. Yo elegí la tercera que a mi entender era la más sencilla. Esto va a variar según la comuna a donde vayas. Honestamente, yo todavía no había tomado la decisión de si quería hacerlo sola o con gestor, y por ende no sabía dónde iba a terminar haciendo el trámite, pero me mandé a hacer la asseverazione porque sí. Entonces, cuando elegís hacer la asseverazione en Italia, podés pedirle a un traductor no matriculado que te traduzca las actas. En este caso, fue Isa (ya a esta altura tenía un altar de Isa) quien me tradujo todos los documentos. El 31 de marzo me entregó todas las traducciones en formato Word.

Mientras Isa estaba entretenida con las traducciones, yo tenía que decidirme con respecto a dónde hacer la ciudadanía. Como hubo un spoiler alert más arriba, ya saben que decidí hacerlo sola. El chiste es que tenía que empezar a buscar departamento o casa que aceptaran fijar residencia para ciudadanía y además tenía que comenzar a leer un poco más sobre el proceso. Me metí en varias páginas y canales de YouTube. Páginas como https://www.sacarciudadaniaitaliana.com/ y https://1000cosasinteresantes.com/ fueron de gran ayuda. A su vez, canales como https://www.youtube.com/@CiudadaniaenItalia también me permitieron interiorizarme más.

Como expliqué anteriormente, lo que terminó de convencerme por hacer este proceso sola era el para qué. Yo quería reconocer el lado italiano en mi árbol, quería conectar con esas raíces olvidadas y quería conocer la cultura a fondo. Si le daba ese poder a un gestor que hiciese las cosas por mí, ¿yo qué iba a tener a cambio? No sería una experiencia tan enriquecedora, pensaba. Todavía me acuerdo dónde estaba cuando tomé está decisión y cómo, por ende, me puse manos a la obra para conseguir un departamento y una ciudad donde quedarme.

Mi novio, nacido y criado en Europa, me dijo que el mejor lugar para buscar alojamiento es a través de grupos de Facebook. Le tenía un rechazo a Facebook increíble; de hecho, hasta pensaba cerrarlo, pero él me dijo que si quería vivir en Europa debía mantenerlo porque los europeos se quedaron en el siglo XX y es así como socializan.

Me uní a tres o cuatro grupos que encontré del tipo “argentinos en Italia”. La verdad es que allí todos los días la gente va subiendo posteos de casas o departamentos disponibles para fijar residencia. A todo esto, yo ni idea tenía de que tenía que fijar residencia. Hoy miro para atrás y me pregunto cómo hice. La realidad es que mucha gente me ayudó y por eso estoy ofreciendo esta enciclopedia Larousse ilustrada a quien lo necesite.

A fines de marzo (una semana antes de irme de Argentina más concretamente) me contacté con dos personas que ofrecían departamento para fijar residencia. Uno estaba en una aldea al límite con Suiza y otro estaba en un pueblo sobre una montaña al sudeste de Italia. Ambas propuestas estaban buenas, pero mi novio me dijo que nuestro mayor problema iba a ser Internet. Los pueblos eran tan pequeños que 1) debía ocuparme yo misma de buscar el proveedor y 2) el Internet podía ser de mala calidad. A su vez, no eran lugares que tuviesen supermercado y conseguir uno implicaba viajar en colectivo o tener un auto, entonces descartamos esos lugares. Dejé pasar unos días y el 27 de marzo encontré el lugar que me alojaría por los tres meses de ciudadanía en Italia. Me habían convencido las fotos del lugar (un departamento muy luminoso) y la forma de escribir de la mujer que hizo la publicación. Le escribí a esta mujer por WhatsApp y le conté que mi intención era viajar a Italia a fines de abril o principios de mayo y le pregunté si podía explicarme cómo era el trámite de ciudadanía en ese pueblo. Los siguientes pasos iban a depender en gran parte de este dato.

Cabe aclarar de que las actas las había pedido en enero, entonces buscaba un lugar que esté disponible antes de principios de julio que era cuando se me vencían las actas. Debía apurarme con esto.

La mujer me contestó rápidamente, me dio todos los detalles que necesitaba y hasta incluso se ofreció a tener una videollamada conmigo (super importante esto porque transmite confianza). El 3 de abril (un día antes de regresar a Europa) seño el departamento. Me dijo que para hacer el contrato debía sacar un código fiscal y que podía hacerlo online a través del consulado de Rosario.

Abril de 2024

La dueña del departamento me puso en contacto con el encargado del lugar: un argentino que había hecho la ciudadanía en esa ciudad el año anterior. Él me dio toda la información necesaria para poder hacer el trámite en la ciudad que elegí.

Cabe aclarar que cada comuna es un mundo y si bien podés encontrar información con el paso a paso para hacer la carpeta, es super importante encontrar argentinos que hayan hecho el proceso en la ciudad/pueblo donde vayas a hacer la ciudadanía. Aclaro esto porque en la ciudad que elegí los pasos eran diferentes a lo que sucede en la mayoría de las ciudades de Italia. Gracias a la ayuda del argentino y de la dueña del departamento, aprendí:

  1. Que debía sacar un turno con anticipación vía e-mail con la representante de la oficina del registro civil. Me explicaron que es una comuna extremadamente organizada y que te dan turnos a dos meses o más para hacer la ciudadanía. Me dispuse a mandar el mail el 2 de abril a esta mujer con la dirección de correo electrónico que encontré en la página de la comuna. En mi mail le expliqué que necesitaba un turno lo antes posible y ella me dio uno para el 13 de junio a la mañana (el día del cumpleaños de mi abuela griega; la griega aprobaba todo este proceso, menos mal).
  2. Que en este lugar el proceso era diferente: la carpeta se presenta primero, luego te mandan un mail para confirmar que todo está en orden y te adjuntan un papel a presentar en el Sportello del Cittadino para comenzar con el proceso de residencia. Luego de eso, el registro civil manda la famosa PEC al consulado o los consulados correspondientes. Es decir, acá no tuve que presentar la carpeta después de la residencia, sino que tenía que presentarla antes. Para mí fue mejor porque los papeles se me vencían el 5 de julio, como mencioné anteriormente.

Una vez señado en euros el departamento, la mujer me avisó que para poder hacer el contrato de alquiler (que debía presentar al momento de hacer la residencia), debía tener código fiscal. Me explicó que podía sacar el código fiscal al llegar a la ciudad o en Argentina mediante un correo al Consulado de Rosario.

Decidí ganar tiempo y hacerlo de forma online a través de esta página (leí los pasos en esta página del Consulado de Rosario). Un dato importante es que la reserva del turno para hacer el código fiscal sucede en días y horarios específicos. Por ejemplo, la primera vez que quise sacar turno me figuraba que no había más horarios y la misma página te mostraba cuáles eran los horarios disponibles para sacar el turno. Recuerdo que estaba en el mostrador de Aerolíneas Argentinas en Ezeiza cuando accedí a la página y saqué el turno (eran las 7:00 p. m. hora de Argentina; 12:00 a. m. hora de Italia). Me dieron un turno para el 12 de abril a las 8:48 am hora de Argentina. Básicamente a ese horario tenés que mandar la documentación requerida mediante mail (en español). El 15 de abril me enviaron un PDF con mi código fiscal.

A su vez, el chico argentino me ayudó un montón para saber varias cosas de las que yo no tenía la más pálida idea:

  • Me dijo que para poder hacer el trámite debía hacerlo todo con el pasaporte argentino porque mis ancestros habían migrado a Argentina, no a Grecia. Cuando presentás carpeta y cuando el vigile te viene a visitar, corroboran que tengas el sello de entrada en el pasaporte o la declaración de presencia que se saca en la Questura (jefatura de policía) dentro de los primeros ocho días de haber llegado a Italia. Esta declaración de presencia se saca en caso de haber entrado a Italia por otro medio que no sea avión o si hiciste escala en un país de la zona Schengen. Mi problema acá es que yo entré a Europa con pasaporte griego desde Argentina el 4 de abril y me quedé en República Checa (el país donde vivo con mi pareja actualmente) hasta la primera semana de junio. Así que no me quedó otra que salir del espacio Schengen para poder tener el sello en el pasaporte argentino. Esto es algo que creo que yo sola tuve que hacer, ya que no conozco a otra persona que haya hecho el proceso de ciudadanía ya siendo ciudadano de otro país europeo. Entonces, salí de República Checa con pasaporte griego, entré a Londres con pasaporte argentino (me hicieron un millón de preguntas), salí de Reino Unido con el pasaporte argentino y entré a Italia a través del aeropuerto de Ciampino y me sellaron manualmente el pasaporte el 6 de junio. Este es el día oficial en que entré a Italia.
  • Me explicó que no era necesario para mí hacer el permesso di soggiorno (permiso de estadía) porque como yo tenía el consulado de Rosario solamente, después de la residencia, iba a obtener la respuesta de Rosario dentro de los treinta días, entonces no era necesario gastar dinero y tiempo en el permesso. Me dijo que esto era más para la gente con consulado de La Plata.
  • Me dijo que en la comuna que había elegido solo aceptaban doble apostilla o asseverazione. Yo no tenía doble apostilla, ya que había decidido aseverar. Le pregunté si él podía hacer ese trámite por mí antes de la fecha del turno (13 de junio) y me dijo que él no podía, pero me pasó el contacto de una abogada que se dedica a eso. Aclaro acá que cualquier ciudadano italiano que hable los dos idiomas puede hacer la asseverazione en Italia; por eso le había preguntado a él para que la hiciera.

El 22 de abril me contacto con la abogada de la ciudad donde decidí hacer la ciudadanía. Aclaro que estuve averiguando en Internet y por lo que leí, podés aseverar en cualquier ciudad de Italia; sin embargo, el argentino me explicó que cada comuna era un mundo y que era preferible que yo aseverara en la ciudad que había elegido para hacer la ciudadanía. La abogada sacó un turno para la asseverazione para el 23 de mayo. Me pidió que le mande el dinero de las marche da bollo (serían como estampillas o timbrado con un impuesto) como forma de seña y acordamos que retiraría la carpeta completa, impresa y aseverada apenas llegara a la ciudad. También me pidió que revise las traducciones para asegurarnos que los datos estén bien traducidos. Ella imprimió todos mis documentos y los llevó a tribunales para aseverar el día del turno.

Proceso en Italia

Junio de 2024

El 3 de junio dejo República Checa con mi pareja y viajo a Londres a visitar a una amiga y hacer un poco de turismo. El 6 de junio entro a Italia a través del aeropuerto de Ciampino en Roma y el 7 llego al departamento.

El 10 de junio me dirijo al estudio de la abogada para retirar la carpeta y terminar de pagar por el servicio de asseverazione. A su vez, también me decido a mandar un mail a la Embajada de Grecia en Buenos Aires para asegurarme de que no haya ningún impedimento en la obtención de una tercera ciudadanía (confiaba en lo que me había dicho Google, pero a la vez, ya saben, es Google). Me contestaron el mismo día y me dijeron que no existía incompatibilidad entre Argentina, Italia y Grecia. Vamos carajo.

El 13 de junio a las 9.30 a. m. me presento en el Palazzo Comunale (sería como la municipalidad o comuna del lugar) y me dirijo al despacho del registro civil. La oficial del registro revisó toda la carpeta, vio mi pasaporte y me hizo completar y firmar unos papeles. Tuve que llevar una marca da bollo de 16 euros para el trámite. Finalmente, me pidió que agregue mi nombre al portero del departamento y que espere a su mail para acercarme al Sportello del Cittadino a hacer la residencia. Todo en italiano, of course.

El lunes 17 bien temprano a la mañana recibo su correo con un PDF adjunto para presentar en el Sportello. Me confirmó que la carpeta estaba toda bien así que podía seguir con los siguientes pasos. Me dirijo hacia el Sportello y, para mi sorpresa, el lugar estaba lleno de gente y me dijeron que para fijar residencia por ciudadanía debía mandar un mail con todos los documentos. Conocí argentinos que pudieron hacer el trámite presencial, pero a mí me tocó hacerlo online. Esto fue lo que me pidieron:

  • Foto escaneada del pasaporte (lo hice con la app del celu), junto con la foto donde figuraba el sello de entrada a Italia.
  • Foto escaneada del pasaporte de la propietaria del departamento.
  • El papel que me envió el consulado de Rosario con el código fiscal.
  • Contrato de alquiler (esto te lo proporciona el propietario).
  • Dichiarazione del proprietario del departamento (esto te lo proporciona el propietario).
  • PDF que me envió la oficial del registro civil, junto con una foto del papel que me dieron en el registro civil (scrizione anagrafica per cittadinanza). Honestamente esto va a variar dependiendo de cada comuna.
  • Formulario de richiarazione di residenza completo (me lo dieron en el Sportello, pero sé que muchas páginas sobre ciudadanía te lo comparten porque el papel es el mismo en toda Italia). Para completarlo me ayudó este video de YouTube.

Aclaro que los ítems anteriores pueden variar un poco de acuerdo a cada ciudad.

El 18 de junio me contestan del Sportello diciendo que estaba todo bien y que desde el 17 de junio comenzaba a contar los días de residencia que son 45. Me explicaron que debía esperar al vigile y que este pasaba entre las 8 a. m. y las 7 p. m. (incluidos fines de semana). Here we go.

El 25 de junio a la 1.30 p. m. pasó el vigile (nueve días después de haber llegado). En realidad, era la vigile y su compañero. Ambos policías, obviamente. Yo pensaba que era un funcionario o empleado de la comuna el que pasaba por tu casa, pero no: el famoso vigile es un policía. En este caso la mujer que llegó a mi casa, me pidió el pasaporte, revisó el sello de entrada, y me preguntó nombre completo, edad, fecha de nacimiento, motivo por el cual me había mudado allí, con quién vivía, si estaba en pareja, si tenía trabajo y/o a qué me dedicaba. No les conté que mi novio estaba allí; solamente les dije que estaba viviendo un chico argentino que había fijado residencia allí (estábamos compartiendo el departamento con él).

Julio de 2024

El 5 de julio volvió a pasar la vigile; en este caso fue a las 2 p. m. Solamente me dijo que era el procedimiento de la ciudad para casos de cittadinanza. Me habían comentado que en algunas ciudades el vigile puede pasar más de una vez cuando sos argentino. En mi caso pasó solamente dos veces, pero sabía que podía pasar una tercera vez (así le había pasado a una chica que vivía cerca del departamento). En la ciudad que elegí el vigile podía pasar de lunes a domingos y varias veces; por ese motivo, no me moví del departamento durante esos 45 días. Conozco gente que sí se movió y se fueron a hacer turismo a otras ciudades, pero en mi caso yo estaba trabajando desde casa con la compu (como traductora) y no quería arriesgarme.

Agosto de 2024

El 1° de agosto finalizó mi proceso de residencia, wiii. El 2 de agosto le escribo a la oficial del registro civil para saber qué tenía que hacer después (me hice la boluda, en realidad sabía que el siguiente paso era que ella le mande la PEC a Rosario, pero como no había escuchado más de ella, quería asegurarme de que lo mande). No me contestó hasta el 8 de agosto. Ese día me manda un mail diciendo que había enviado la PEC a Rosario. Ahora solo quedaba esperar unas semanas más.

Las siguientes semanas transcurrieron sin problemas, pero debo ser honesta y confesar que realmente necesitaba que Rosario contestara para la última semana de agosto o la primera de septiembre porque tenía que salir de Italia por un compromiso que tenía en otro país el 19 de septiembre. A ver, yo ya era ciudadana, pero quería finalizar mi estadía en Italia habiendo obtenido el ID y pasaporte. Sin embargo, si tenía que volver para buscar los documentos que me faltaban o hacer otros papeles lo iba a hacer. Simplemente era una cuestión de ahorro de energía y dinero.

Mientras esperaba la respuesta de Rosario, mi familia vino de visita para conocer Italia, y es así como en la última semana de agosto hago uno de los viajes más significativos de mi vida junto con ellos: viajar al pueblo de mis bisabuelos italianos. Creo profundamente en que este viaje ayudó a acelerar lo que sucedió unos días después…

¡Soy ciudadana! ¿Y ahora qué?

Septiembre de 2024

El miércoles 4 de septiembre a la mañana me llega el tan esperado mail 😁. Y el plus es que el 4 de septiembre se celebra el día nacional del inmigrante en Argentina; yo no lo podía creer. Luego de festejar toda la mañana y avisarles a todas las personas que me habían ayudado para agradecerles, me bajó un cansancio enorme. Realmente pude registrar que mi cuerpo había estado bajo estrés, aunque yo no lo sintiera. Después de ese día, me comencé a sentir más liviana, libre y agradecida. Sentía como si algo hubiese encajado en su lugar. Y esto lo pude comprobar al día siguiente, cuando fui a visitar a la oficial del registro civil.

Confieso que yo sabía o sentía que iba a obtener la ciudadanía a fines de agosto o principios de septiembre. Mi familia había venido de visita a fines de agosto y aproveché este viaje para pedirles golosinas de Argentina. En particular, le pedí una caja de alfajores y unos bombones para regalar a la oficial del registro cuando el trámite concluyera. No quiero que piensen que soy chupa medias, pero honestamente esta mujer es el sinónimo de organización y eficiencia. Desde el primer momento ella se ha comunicado con precisión y me ha hecho sentir confianza y seguridad. Esto no es poco, ya que este proceso trae mucha incertidumbre y miedo, y la verdad es que cuando hay compromiso del otro lado, las cosas van sobre ruedas.

El jueves 5 fui a llevarle mi regalo, como una muestra muy pequeña de todo el agradecimiento que tenía por haberme cruzado con una persona que se toma su trabajo muy en serio y que me trató de forma excelente en todo momento. Cuando entré a su oficina y me acerqué a ella, se me aflojaron las piernas. Sentí una emocionalidad que me tomó todo el cuerpo. Las lágrimas empezaron a salir de forma descontrolada y me desplomé sobre ella. No entiendo qué pasó y a la vez tengo la sensación de que sí. Nos abrazamos y yo sentí que tenía un lugar donde depositar esas lágrimas de angustia y agradecimiento. Ella me repetía que era su trabajo y que no debía llorar por estas cosas. Cómo le explicaba que para mí significaba más que la posibilidad de quedarme en Europa. Yo ya era europea; para mi ser italiana era algo que me había llevado la vida a hacer para recuperar lo perdido en la familia, para honrar mis raíces, pero, sobre todo, para sanar.

Cuando salí del Palazzo Comunale, me senté en un banquito de una plaza para procesar todo lo vivido. Mientras estaba allí, me preguntaba de dónde había venido ese llanto inesperado. Tal vez era un cúmulo de emociones que venía arrastrando de hace tiempo, pero me gusta pensar que esas lágrimas no eran solo mías… eran también lágrimas de gratitud de mis abuelos por haber podido volver a su tierra a través mío.

El viernes 6 me dirigí al Sportello para hacer la carta de identidad. Acá te piden que presentes el mail que recibí del registro civil donde figura que soy ciudadana iure sanguinis, el pasaporte, y dos fotos carnet que tenés que sacar en las maquinitas oficiales de la ciudad (yo había llevado dos fotos de Argentina, pero no sirven). Cuando llegué me desayuné que todavía no figuraba en el sistema y me pidieron que vuelva el lunes.

El lunes 9 regreso al Sportello y realmente en 15 minutos el trámite de la carta de identidad (el dni argentino) queda finalizado. Me dan un papel provisorio y me explican que me van a mandar un correo para avisarme cuándo está lista la carta, pero que probablemente tarde entre siete y ocho días.

Luego de esto, debía continuar con el pasaporte. Como todavía no tenía la carta de identidad física, tenía dos opciones: esperar hasta que la carta esté lista o pedirle a un italiano que me saque un turno a través de esta página. Miré el siguiente video de YouTube que me ayudó a sacar el turno sin problemas con la ayuda de mi roomie, un argentino que ya había obtenido la ciudadanía en 2023. Me animé a pedir un turno express para obtener el pasaporte más rápido porque, como comenté más arriba, debía volver a República Checa el 19 de septiembre. No es que tenía urgencia de volar a República Checa, pero la idea era ya irme con todo antes del 19.

El miércoles 11 me presento en la Questura con los siguientes papeles:

  • Dos fotos (usé las que me había sacado en una de las cabinas fotográficas del pueblo).
  • Copia de mi carta de identidad (o de la constancia que me dieron, en este caso).
  • Formulario autocompletado que se descarga una vez que reservas el turno online.
  • Marca da bollo para pasaporte (comprado en un tabacchi, es decir, un kiosko; sale algo de 75 euros).
  • Bollettino per il passaporto (sale algo de 44 euros).

Lo que sucedió es que no consideraron que mi motivo de obtener el pasaporte express era lo suficientemente sólido para otorgarme el pasaporte en una semana, entonces me dijeron que me iban a tomar mi turno como cualquier otro. Traté de explicarles que no pensaba volver, pero ellos me dijeron que a menos que sea para un vuelo fuera del espacio Schengen, el pasaporte no se otorga con urgencia. Me dio la sensación de que la Questura en esa ciudad era un poco estricta porque conozco argentinos que pudieron hacer lo mismo que yo en otras ciudades y no tuvieron problema. De nuevo, depende mucho de la ciudad y el tano de turno.

Me explicaron que el pasaporte tardaría un mes y que iba a permanecer en esa oficina si lo buscaba dentro de dos meses. Honestamente me desilusionó un poco cómo se manejaron, pero no tenía problema en volver a Italia para retirarlo, ya que República Checa está cerca y podía tomarme un tren o avión para poder llegar allí.

El martes 1° de septiembre me llega un correo de la policía de la provincia de Perugia diciendo que mi pasaporte estaba listo para ser retirado. Tardaron en hacerlo 20 días. Como yo estaba en República Checa cuando me llegó este correo, decidí ir a buscarlo en noviembre. El jueves 21 de noviembre viajo a Italia para buscar el pasaporte y el viernes a la mañana me dirigí a la Questura para retirarlo. No me pidieron nada más que el ID italiano. Con este pequeño viaje de tres días hacia mi querida Italia doy por finalizado oficialmente este gran proceso hacia mis raíces.

Total de días desde presentación de carpeta hasta obtención del pasaporte: 111 días (desde el 13 de junio hasta el 1 de octubre de 2024).


Este proceso te desafía a amigarte con la paciencia y con la confianza, pero también te conecta con una tremenda gratitud por toda la gente buena que se cruza en el camino para ayudar, así como también con la compasión o empatía por las historias de nuestros ancestros. Al fin y al cabo, estamos viviendo en primera persona lo que ellos vivieron al mudarse a un país lejano como Argentina. Exponerse a una cultura nueva, a un idioma distinto, a reglas de convivir diferentes, lejos de sus familiares y amigos, y lejos de su zona de confort, habrá generado mucha incertidumbre, angustia y esfuerzo. Hoy las generaciones actuales están transitando el mismo camino, pero desde otro lugar: tenemos recursos para ayudar a nuestra salud mental, tenemos infinidad de fuentes donde podemos encontrar información sobre los trámites a seguir y tenemos la facilidad de la tecnología que nos permite estar conectados con nuestros seres queridos a toda hora. Si miramos atrás y pensamos en las historias de nuestros nonos, la vida era sin dudas mucho más dura en esa época, pero hoy estamos acá honorando esas raíces y pudiendo resignificar el acto de migrar desde un lugar mucho más consciente y amoroso.

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